Plantaciones de Pinos de Navidad en México

 

El interés por producir árboles de navidad en nuestro país se traduce hoy en día en proyectos exitosos y plantaciones situadas en diferentes regiones de México. Estos proyectos, además de su rentabilidad económica, permiten recuperar superficie forestal y ofrecen espacios familiares para convivir con la naturaleza mientras conocen sus plantaciones forestales de pinos navideños donde el visitante tiene la opción de elegir su árbol de navidad siguiendo la política de “escoja y corte”.

En los últimos años Veracruz se ha sumado a la expansión del agro-negocio de plantación de árboles de navidad, lo que permite a la región mayores espacios para la diversidad en su ecosistema. Especialmente en la Región del Valle y Cofre de Perote se pueden visualizar amplios terrenos con establecimiento de plantaciones, lo que ha convertido a esta zona en un atractivo paseo para las familias veracruzanas. A este corredor silvícola se han integrado un gran número de silvicultores que han hecho de sus terrenos forestales polos de desarrollo económico, social y ecológico que comparten con todos los habitantes de la región.

Con una producción y demanda anual de al menos 10 mil pinos navideños, los productores de la región del Cofre de Perote comercializan principalmente especies de Pino vikingo (Pinus ayacahuite), Oyamel (Abies religiosa) y Oyamel de Barranca (Pseudotsuga menziesii). El precio promedio de cada árbol es de 350 pesos, lo cual puede representar una derrama económica que rebasa los 3.5 millones de pesos. De esa ganancia, 30 ó 35% significan utilidades para los productores y el porcentaje restante se destina para costos de producción y mantenimiento.

Este nuevo escenario plantea promisorias oportunidades para los propietarios del recurso forestal, para las instituciones involucradas en su gestión y para los consumidores urbanos. Además disminuye la presión a los bosques nativos, ofreciendo alternativas viables frente a otras actividades poco compatibles con el aprovechamiento y la conservación, como son la extracción ilegal de madera, la habilitación ganadera y agrícola en terrenos no aptos o la sustitución forestal por otras actividades económicas.

Plantar árboles de navidad, una experiencia digna de compartirse

Uno de los proyectos que ha generado beneficios al sector forestal y económico es Viveros Paraíso, dedicado a la producción y comercialización de árboles de navidad. Su encargado, don Héctor Figueroa, comparte su experiencia de trabajar en este agro-negocio con la Revista México Forestal:

"Desde hace más de 50 años en Viveros Paraíso nos dedicamos al cultivo y venta de árboles de navidad, en especial de la especie oyamel, y hemos recibido visitantes de varias partes del país y del extranjero, que desean pasar un día tradicional en un bosque, con la familia, y desprenderse del estrés de la ciudad. Y de ese tiempo a la fecha va mejorando año tras año; es algo realmente muy increíble, es algo muy bonito”.

Con respecto a la idea de que cortar un árbol de navidad natural perjudica nuestros recursos forestales, el auxiliar Viveros Paraíso dice: “No somos taladores, no nos vamos a acabar el bosque, por cada árbol que cortamos plantamos 10. Somos un vivero que damos a la gente seguridad y confianza”.

“Hay muchas familias que dependen de la actividad silvícola todo el año y no sólo en la época decembrina, pues hay que estar haciendo podas de formación, aclareos y buena vista ya que los árboles no nacen en forma de triángulos. Durante la época navideña mucha gente de la región se beneficia. La venta de árboles de navidad es una actividad económicamente rentable que demanda mano de obra para dar atención a los visitantes de cada vivero o rancho silvícola, beneficiando en cadena a los restauranteros, artesanos y transportistas, entre muchos otros. Estos empleos temporales se generan gracias a quienes visitan los viveros, contribuyendo para que la gente del campo no emigre a otras partes poniendo en riesgo su integridad”.

Con la experiencia de toda una vida en el cultivo de los árboles navideños, muchos productores reconocen las bondades de estas plantaciones, y menciona que la actividad silvícola contribuye a la producción de oxígeno, captura de carbono, recarga de mantos acuíferos y a su vez se beneficia también el hábitat para la flora y fauna silvestre. Adicionalmente, afirman que “le quitamos presión a nuestros bosques naturales y desde luego reducimos el riesgo de contagiarlos con alguna plaga o enfermedad procedente del extranjero al importar árboles de otros países”.

http://www.mexicoforestal.gob.mx/nota.php?id=197